Efectividad De Las Intervenciones Educativas De Enfermería En El Control De La Hipertensión Arterial En Adultos Mayores
Efectividad De Las Intervenciones Educativas De Enfermería En El Control De La Hipertensión Arterial En Adultos Mayores
No Thumbnail Available
Date
2026-01-21
Authors
Pilco Ushca, Jessica Estefania
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Abstract
La hipertensión arterial constituye uno de los principales problemas de salud pública en los adultos mayores, debido a su alta prevalencia y a su asociación con enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y renales. En este contexto, las intervenciones educativas de enfermería han adquirido un papel fundamental como estrategias no farmacológicas orientadas a mejorar el control de la presión arterial y la calidad de vida de esta población.
La evidencia científica analizada en la literatura demuestra que las intervenciones educativas lideradas por enfermería son efectivas para fortalecer el conocimiento sobre la enfermedad, promover la adherencia al tratamiento farmacológico y fomentar cambios sostenibles en los estilos de vida, tales como una alimentación saludable, la actividad física regular, la reducción del consumo de sal y el manejo del estrés. Estas intervenciones, cuando se adaptan a las características cognitivas, sociales y culturales del adulto mayor, favorecen el autocuidado y la participación activa del paciente en el control de su condición crónica.
Description
Hypertension is one of the main public health problems among older adults due to its high prevalence and its association with cardiovascular, cerebrovascular, and renal diseases. In this context, nursing educational interventions have gained increasing importance as non-pharmacological strategies aimed at improving blood pressure control and quality of life in this population.
The scientific evidence reviewed indicates that nursing-led educational interventions are effective in enhancing knowledge about the disease, promoting adherence to pharmacological treatment, and encouraging sustainable lifestyle changes, such as healthy eating, regular physical activity, reduced salt intake, and stress management. When these interventions are tailored to the cognitive, social, and cultural characteristics of older adults, they strengthen self-care practices and active patient participation in the management of this chronic condition.